Entrenamiento... inducción... capacitación... cuando un empleado se equivoca, ¿es sólo su responsabilidad?

Leyendo notas curiosas nos encontramos con una, publicada por la revista SEMANA, que queremos compartir con Ustedes.

Dice la revista: "una empleada del Museo Ostwall, en Dortmund (Alemania), destruyó por equivocación una obra valorada en un millón de dólares". Aclaramos que otras fuentes dicen que la obra cuesta 80.000 euros.

Y sigue: "La mujer creyó que la mancha del recipiente que hace parte de la instalación CUANDO EMPIEZA A GOTEAR EL TECHO (1987), del artista alemán Martin Kippenberger, era efecto del paso de los años... Por suerte la escultura está asegurada".


El asunto es que, a diario, miles de empleados de Compañías alrededor del mundo cometen errores de este tipo o peores, que terminan costando dinero a las Empresas. ¿No sería más económico diseñar y ejecutar planes de inducción, reinducción, capacitación y/o entrenamiento?
El equipo de AZUL Innovación

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