Creatividad: ¿soporte de diferenciación competitiva?

Se ha publicado un artículo que nos parece interesante discutir en este espacio.

Aunque tiene el esquema de "las 7 cosas..." (las 7 cosas que debería hacer para..., las 7 cosas para mejorar tal otra..., las 7 claves del éxito en tal cosa..., etc., lo cual nos parece curioso porque siempre nos preguntamos por qué no son 8 ó 6...), plantea que la creatividad puede llevar a una nación hacia la economía del conocimiento y, por ende, hacia su mejor desarrollo.

Inicia mencionando a Claudia Leitau, Secretaria de Economía Creativa en Brasil. En varias entradas sobre las que hemos hablado de creatividad e innovación, hemos mencionado a Brasil como ejemplo a seguir en Latinoamérica puesto que el Estado Brasilero es pionero (por encima del sector privado) en la materia. De hecho, tener un Ministerio de "Economía Creativa" ya nos da una idea de la importancia del tema para ellos.

Luego menciona a otros países que vienen trabajando en la creatividad como pilar económico: China, Singapur, Australia, Nueva Zelanda y Canadá.

El autor habla de unos principios para aplicar en Latinoamérica y nos tomamos la libertad de reproducirlos para comentarlos.

* Sistemas de información e investigación de economía creativa. Plantea que es prioritario mapear la infraestructura cultural y el universo de empresas que hacen parte de los sectores creativos y, luego, medir con indicadores su impacto en la economía.
Vemos que la gran dificultad es pasar de pensar como economías fabriles y comerciales a este modelo, de servicios basados en creatividad. El paradigma de las ideas que surgen espontáneamente, sumado a otras malinterpretaciones (a nuestro juicio) como la co-creación, hacen que quienes trabajamos en temas creativos estemos permanentemente subvalorados, siendo incluso en ocasiones irrespetados (pregunten a un creativo publicitario sobre el proceso de juicio de una idea de campaña).

* Instituciones. Pide fortalecer los entes responsables de la agenda cultural y creativa formando servidores públicos especializados y mejorando mecanismos de formulación de política pública. También dotar a los departamentos de estadística de lo que llama "cuentas satélites sectoriales", estructurar líneas de responsabilidad en propiedad intelectual y apoyar la creación de gremios que integren las industrias creativas...
Mejor dicho, estamos a añossss (reales) de poder empezar a generar crecimiento sostenido basados en industrias creativas, pues en nuestros países la burocracia es ampliamente conocida y sufrida por sectores con más años de desarrollo.

* Infraestructura. Habla de invertir en centros culturales, museos, bibliotecas y laboratorios de diseño, animación, etc., lo cual es determinante para crear vocación cultural y creativa. Menciona alianzas público-privadas y participación de corporaciones motivadas por criterios de responsabilidad cultural empresarial. Nuestra experiencia, con conocimiento de causa, dice que tristemente estamos a añossssssss (luz, en este caso) de alcanzar esta meta. Un ejemplo simple: ¿qué dice un padre a su hijo que va a estudiar artes plásticas y qué dice a uno que va a estudiar ingeniería? La respuesta es paradigmática! Y aunque algo ha cambiado, aún nuestros Estados no han comprendido que la cultura es un vehículo de desarrollo tan o más importante que los bancos... La RCE no existe como concepto!


* Industrias. Menciona la importancia de tener políticas de selección y promoción de talento, incentivar el capital emprendedor y promover los TLC para generar una rápida expansión sectorial.
Sabemos que en la mayoría de empresas grandes se aplican estas tres variables. Las cifras muestran que las empresas medianas y pequeñas tienen dificultades para afrontar estos retos, luego creemos que hay que trabajar más en la competitividad de éstas. Estamos en contra del monopolio de la creatividad para unos pocos o en beneficio de unos pocos, pues a lo largo de la historia lo que ha hecho progresar al ser humano es todo lo contrario.

* Integración. Invita a generar instrumentos de co-producción, comercialización, co-distribución y cooperación por regiones para contribuir estratégicamente a algunos sectores como televisión, cine, música y videojuegos.
En algunos casos ya estamos viendo aplicaciones reales: en cine, tv y música. En videojuegos hay algunas iniciativas pero aún nada concreto yendo en esta dirección. Lo interesante de este modelo es el intercambio de mejores prácticas y saberes en beneficio de cada industria local.

* Inclusión. Para el autor, es importante la democratización del acceso a la cultura como pilar de la agenda social. Así mismo, masificar las plataformas digitales, promover el concepto de ciudades creativas y crear canales de cohesión social en los que se unan en la producción artística integrantes de distintos niveles socioeconómicos, aportando estructuralmente a la calidad de vida de todos.
De acuerdo en la teoría... pero como ya mencionamos, tenemos problemas de infraestructura y así es mucho más difícil que estos procesos de inclusión se den. Por ahora, algunos Gobiernos en Latinoamérica trabajan en la masificación de internet y ciudades como Medellín están punteando en su intención de convertirse en clusters de innovación. Sin embargo, todo esto aún no se aterriza de manera real al concepto de inclusión que menciona el artículo (conocemos sólo un par de casos en Perú liderados por la Comunidad Europea).

* Inspiración. Por último, el artículo plantea facilitar intercambios culturales entre países de la región, crear premios y reconocimientos y replicar becas como el programa Erasmus en Europa, para que existan más profesionales en sectores creativos.
Es válido. Lo que no compartimos es la visión unidimensional. ¿Por qué no incentivar la creatividad desde pequeños cuando, en conjunto con la lúdica, se convierten en poderosas herramientas para generar pensamiento lateral y disruptivo? Hasta para hacer creatividad se plantean esquemas lineales como estos... un contrasentido!

Con esta lista recordamos "los 7 principios de Da Vinci", buen libro para el que quiera leer sobre proceso creativo, pero seguimos pensando en dos tesis fundamentales:
- la primera, es que la creatividad (y la innovación) no son asuntos de grandes presupuestos y pesadas estructuras, y dos,
- que no podemos esperar a que "papá Estado" haga la tarea por nosotros, porque de esa forma nos rezagaremos en competitividad.
El equipo de AZUL Innovación
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