Innovación: ¿más Alemania menos USA?

Se acabó 2016 y muchos, localmente, hay quienes consideran que hubo grandes progresos en innovación. De hecho, algunas publicaciones de negocios destacan a empresas locales en lo que ellos consideran "un ejemplo para las demás".

Veamos algunas cifras que nos compartieron, compiladas en el blog de Expansión:
- "A nivel global, la inversión en I+D se incrementó en un 3,5%". Recordemos que no se trata de inversión en lanzamiento de productos sino en la investigación y desarrollo, es decir, no se trata de lanzamientos de marketing sino de fortalecimiento del valor agregado de las empresas para competir mejor.

- "La gran batalla por el liderazgo mundial se da entre USA y China, la gran potencia emergente. China, con un esfuerzo en I+D del 2,04% supera ya a la Unión Europea. En China se hallan los más potentes supercomputadores del mundo. El gigante asiático triplica las patentes anuales de Estados Unidos o Japón y lidera las publicaciones científicas en inteligencia artificial. Hoy el 40% de la I+D mundial se encuentra en Asia, mientras la innovación en USA se estanca". Vamos despacio.
En varias investigaciones que hemos hecho, efectivamente hemos comprobado que China es un gigante en materia de investigación y desarrollo. Los chinos se tomaron en serio el tema de la innovación y producen, como se muestra en la nota, más patentes de innovación tecnológica que Estados Unidos en muchos sectores.
Como le dijimos recientemente a un cliente cuando le presentamos los resultados de nuestra investigación en vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva: "deje de mirar al norte y mire al este, que por allá se acerca una revolución en materia de innovación tecnológica".

Otra razón por la cual hemos querido compartir esta nota, es porque termina diciendo, literalmente: "Lentamente, el decrépito cinturón industrial americano pierde competitividad. Mientras tanto Alemania, pese a su discreción, dispone hoy posiblemente del mejor sistema nacional de innovación, un modelo que no concentra sus esfuerzos en pocos segmentos sino que los distribuye de forma transversal a la totalidad de la industria, con foco en la I+D de la pequeña y mediana empresa. En Alemania no aparecen Zuckerbergs o Gates, pero su nivel de producción en manufactura, de exportación de tecnología y sus salarios son superiores a los de USA. El sistema de innovación germano crea cadenas de valor de conocimiento orientadas a tecnificar y hacer competitiva a su industria. Alemania sitúa la pequeña y mediana empresa en el centro del sistema innovador, mientras que USA lo hace gravitar sobre centros académicos de élite y capital de riesgo. Si el modelo americano descansa en las startups, el modelo alemán se enfoca en la industria y en la formación técnica. El primero se está revelando como un modelo poco distributivo. El segundo es la base de la competitividad de la mayor potencia exportadora y generadora de empleo de Europa".

Este párrafo es demasiado jugoso para dejarlo pasar por alto en comparación con los rimbombantes "ejemplos" que se publican en medios locales. Repasemos rápidamente aquellos apartes que nos parecen más interesantes:
- Estados Unidos es más show. Siempre lo ha sido. Lo curioso es que en el mercado local nos gusta lo mismo: preferimos el show mediático de la supuesta innovación al trabajo duro y metódico que, si bien no sale en los medios, es el que produce desarrollo y avance real del PIB.

- Es bien sabido que Alemania defiende, como un todo, su industria local. Mientras tanto, en Colombia muchos sectores económicos se quejan por la falta de ayuda del Gobierno de turno, pidiendo subsidios a diestra y siniestra, pero no hacen mayor cosa por mejorar su competitividad y ofrecer valor agregado. Es inadmisible que se ponga como ejemplo de innovación a empresas que han sido multadas y sancionadas por cartelizarse, pues precisamente ello demuestra que el foco jamás fue I + D + i.

- Adolecemos de cadenas de valor. En diversas investigaciones sobre valor agregado en el agro colombiano nos hemos encontrado con que a duras penas vendemos el genérico. Los planes de desarrollo (económico, agrícola) no se articulan entre sí y desnudan las falencias en términos de infraestructura que tenemos. Ojo: no es lo mismo la cadena de valor de Bogotá a Chía que en pueblos apartados de la geografía nacional.
En consecuencia, cadenas de valor de conocimiento son casi imposibles de encontrar aquí.

Nuestra conclusión no es pesimista. Es realista. Seguimos asistiendo diariamente a la publicación en medios masivos de resultados de innovación que no tienen el impacto económico que les harían merecedores de semejantes alabanzas ni corresponden a la realidad competitiva del país. Si usted se toma el trabajo de leer los rankings de competitividad global verá que Colombia avanza muy poco en ellos.
Seguimos, como en el cuento de La Lechera, contando lo que haremos cuando pertenezcamos a la OCDE pero estamos a años luz de cumplir con los indicadores de innovación, pues ni siquiera le creemos/apostamos a la investigación.

Que 2017 sea un año más sincero con nuestra realidad y, ojalá, con más trabajo y menos show. Es lo que la innovación colombiana necesita.
El equipo de AZUL Innovación
sígamos en @AZULinnovacion
visítenos en www.azulinnovacion.com

Comentarios

Entradas populares